“Me quebró ver el orgullo de los artistas”

Macri dijo que su llanto fue un desahogo al ver que “todos estaban tan maravillados”.

El presidente Mauricio Macri señaló ayer que su llanto en el Teatro Colón tras el espectáculo especial para los líderes del G-20 se debió “al orgullo de los artistas” y destacó lo impactados que estaban los jefes de Estado.

“En el teatro lo que nos pasó fue que estábamos orgullosos de lo que estábamos haciendo y a mí me quebró ver el orgullo de los artistas, que espontáneamente empezaron a gritar ‘¡Argentina! ¡Argentina!’”, dijo Macri en conferencia de prensa en el predio de Costa Salguero.

Y agregó: “Y yo ya venía golpeado porque veía lo shockeada que estaba Angela (Merkel) al lado mío, (el primer ministro de Japón) Shinzo Abe del otro lado y veía la cara de todos, porque se ve en el teatro, hay suficiente luz”.

Macri insistió ante la prensa en que “todos estaban tan maravillados de lo que se estaba mostrando” que no pudo evitar el desahogo y remarcó: “No solo las maravillosas imágenes de los lugares, sino la diversidad cultural que había”.

“Es todo nuestro y eso es lo que nos movilizó a todos. Al igual que con los Juegos de la Juventud, en los que sorprendimos al mundo, también lo hicimos en estos días”, completó.

En la filmación del espectáculo se ve que la emoción de la platea fue el signo de “Argentum”, una cualidad que alcanzó al Presidente, quien terminó por aplaudir con los ojos llorosos junto a la canciller germana Angela Merkel y un conmovido primer ministro de India, Narendra Modi, quien se acercó a felicitar al mandatario argentino.

 

 

Sorpresa para Trump

La noche del sábado, cargado de emociones y aún escuchando las ovaciones de “Argentina, Argentina, Argentina”, Macri abandonó el palco central del Colón para ir al Salón Dorado, en donde se concretaría la cena de homenaje a los mandatarios del G-20, cuando advirtió que los aplausos no cesaban.

El motivo: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que se disponía a retirarse de su palco, adyacente al del jefe de Estado de la Argentina, alzó levemente su mano para saludar a los asistentes al magnífico espectáculo que se brindó en el primer coliseo de la Argentina.

Pero Trump recibió una sorpresa, debido a un persistente aplauso, que se extendió por un par de minutos, por parte de quienes ocupaban las butacas de la platea, lo que llevó al inquilino de la Casa Blanca a permanecer unos instantes más en su palco y elevar su mano reiterando su saludo de agradecimiento a quienes lo habían aplaudido.