"GLOW", la serie sobre mujeres luchadoras de los '80 que reflexiona sobre la vida, los fracasos y el machismo

Una de las comedias nominadas al Emmy es un show visual, musical y artístico que vale la pena prestar atención.



 GLOW, una de las nominadas a los Emmy, propone un recorrido por la década más glam de la historia pero para tocar temas universales: el machismo, los éxitos, los fracasos, las traiciones y la amistad.

GLOW está inspirada en el show televisivo transmitido entre 1986 y 1989, cuyo nombre era una sigla: Gorgeous Ladies Of Wresteling (Impresionantes Damas de la Lucha). Sus personajes están basados en personas reales que trabajaron, produjeron y diseñaron ese programa sobre un grupo de mujeres luchadoras al estilo Titanes en el Ring, Lucha Fuerte 100% Lucha. Las relaciones entre ellas, sus peleas, los celos, los lazos que forjan son su base.

La primera virtud de la ficción creada por Carly Mensch y Liz Flahive es apelar a la nostalgia aunque muy lejos de otros productos como Stranger Things. En la serie de los hermanos Duffer, sobre todo en el segundo año, algunas secuencias parecían algo forzadas: los disfraces de Los Cazafantasmas, las múltiples referencias a Steven Spielberg, los diálogos sobre los films del momento. En cambio, en GLOW, las historias pesan más que el contexto: las protagonistas viven en serio en la década del '80. No hace falta ni remarcarlo, ni subrayarlo, ni hacer "una de más". Están ahí. Se nota que es real. No hay nada que desentone.

GLOW está nominada al Emmy como mejor comedia y compite con otras buenascomo AtlantaBarryBlack-ishCurb Your EnthusiasmThe Marvelous Mrs. MaiselSilicon Valley y Unbreakable Kimmy Schmidt. Un gran mérito para un show para nada pretencioso, con 10 capítulos de poco más de media hora cada uno por temporada. Eso sí, hubo una injusticia en no haber nominado a Alison Brie como mejor actriz: su performance es mágica.


La composición de cada actuación es clave en el resultado final de GLOW. Nada sería igual sin Alison Brie, que personifica a Ruth Wilder, ni Betty Gilpin, que hace de Debbie Eagan, ni Marc Maron, que interpreta al director Sam Sylvia. Los tres son los puntos más altos: desbordan de creatividad, solidez y carisma. Pero el resto también agiganta la mística del show, porque entrelazan tan bien sus dramas que, en varios capítulos, tienen más relevancia que el eje central.
Parte de la esencia de GLOW está en su estética visual, llena de glitter, glam, brillo, color rosa, sexo, drogas y rock and roll; pero sobre todo en su sentido musical. Porque las creadoras no fueron a lo obvio. Para eso hay otras ficciones, seguro habrán pensado. Ellas fueron al verdadero sonido de los '80, que muchas veces, no estaba tan instalado en los charts y se olvida fácil. Patty Smyth, con "The Warrior", Bronski Beat con "Smalltown Boy", "Situation" de Yazoo, "Danger Zone" de Kenny Loggins y "Destination Unknown" de Missing Persons suenan a pleno entre otros temas ultra pop.
Fuente: TN

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