En Tierra del Fuego creció 7,6% la inscripción en jardines de infantes desde 2011

El nivel educativo inicial, usualmente identificado como jardín de infantes, es el que más crece en el país. Entre 2011 y 2016 se incorporaron 202.392 alumnos a nivel nacional, lo que significa un incremento del 12,8%. Tierra del Fuego fue una de las provincias donde el acrecentamiento fue menor.

RÍO GRANDE.- Tierra del Fuego cuenta con 7.139 alumnos en Inicial, es la provincia que menos estudiantes tiene en este nivel y una de la que menos ha crecido en cuanto a inscripciones: fue 7,6% desde 2011 hasta el 2016; mientras que el promedio nacional fue del 12,8%.
Así surge de un análisis estadístico del Observatorio Argentinos por la Educación, que determinó que a nivel nacional sólo 294.001 chicos de tres años están escolarizados. El preescolar, o sala de 5 años, es obligatoria desde hace 25 años, tiene 734.138 alumnos y la sala de 4, también obligatoria desde 2014, cuenta con 631.433.
Quizás una de las razones de esta escasa concurrencia a la sala de tres años se deba a que aún no se convirtió en ley el proyecto de obligatoriedad que ya tiene el voto positivo de la Cámara de Diputados de la Nación, hace casi dos años, pero nunca fue tratado en el Senado.
“Los datos de matrícula para las salas de 3, 4 y 5 muestran que entre 2011 y 2016 hubo un crecimiento del 9,7% en el sector privado -pasó de 473.468 a 518.279- y de 13,1% en el estatal -de 1.005.437 a 1.137.566”, sostuvo Ignacio Igarzábal, director ejecutivo de esa ONG, considerada el Indec de la Educación porque logró concentrar en un solo sitio todas las estadísticas oficiales disponibles de este rubro.
Igarzábal explicó: “Al mirar sala por sala, vemos que entre 2011 y 2016 en la de 3 años el crecimiento fue de 14,1% en el sector privado -pasó de 107.832 a 122.546- y de 13,8% en estatal -de 149.516 a 170.087-. En sala de 4, fue 11,8% en sector privado -de 169.489 a 189.572- y 23,4% en estatal -de 356.850 a 440.320-. En sala de 5, el alza fue 5,4% en privado -de 195.597 a 206.161- y 5,6% en estatal -de 499.071 a 527.159-“.
Cifras dispares
Cuando se observan las cifras a nivel nacional, se comprueba que el aumento de la matrícula del nivel inicial aumentó en todas las provincias, pero de forma dispar. En el período 2011-2016, el mayor incremento se registró en La Pampa, con 44,8%, es decir 3831 estudiantes más. Le siguen Tucumán con el 31,5% (14.604 chicos) y Misiones, con el 30,3% (11.490).
Si bien el promedio nacional de expansión es del 12,9%, la provincia de Buenos Aires quedó lejos de ese guarismo con el 8,3%, lo que significan 55.952 chicos, y la Ciudad de Buenos Aires, con 8,1%, es decir 9319. Entre las provincias con menos crecimiento porcentual se encuentran San Luis (7,1%), Santa Fe (7,5%), Tierra del Fuego (7,6%) y Catamarca (7,7%).
Aunque nunca hubo una explicación oficial desde el Senado sobre las razones por las cuales el proyecto de obligatoriedad de la sala de tres años sea votada, extraoficialmente se admitió que los requerimientos de mayor infraestructura en las provincias demoraba su aprobación legislativa. Según explicaron desde el Observatorio, “en 2015, la Cámara de la Construcción Argentina realizó una estimación de costos de infraestructura necesaria entre 2015 y 2026, cuyo resultado para el nivel inicial era de $13.953 millones de pesos”. La inversión en infraestructura no sería la única razón, ya que también implicaría ampliar la planta de docentes para cubrir las necesidades de atender a más cantidad de chicos.
Vínculos con Aprender
Si se mira el aprendizaje en los años siguientes, según los resultados obtenidos por las pruebas Aprender 2017, el 69% de los estudiantes del último año del secundario que asistieron a la escuela desde la sala de tres años o antes alcanzaron niveles de desempeño satisfactorios en Lengua. Mientras que, en matemática el 39,1% de los escolarizados desde la sala de 3 años o anterior alcanzaron niveles de desempeño satisfactorio.
En cambio, solo el 58,7% de quienes comenzaron a transitar las aulas desde los 4 o 5 años, obtuvieron niveles de desempeño satisfactorio en lengua y apenas el 25%, en matemática.
A criterio de esta ONG, “hay que diferenciar dos conceptos: por un lado, está la obligatoriedad de la sala, el Estado debe proveer las vacantes necesarias y los padres y madres están obligados a enviar a sus hijos a la escuela. Esta es la situación de las salas de 4 y 5. Por otro lado, está la universalización; el Estado debe ofrecer las vacantes pero los padres y madres no tienen obligación de enviar a sus hijos a la escuela. Este es el status actual de la sala de 3. A partir de la ley 27045, de 2014, la sala de 4 es obligatoria y hay obligación para los gobiernos de universalizar la oferta en la de 3”.
Sin embargo, no hay criterios unificados sobre si la mayor cantidad de años de escolaridad son la clave del mejor aprendizaje de los alumnos en el primario y en el secundario. Las pruebas Aprender sugieren que cuanto más años de escolaridad tienen los alumnos, mejores niveles de desempeño alcanzan. En Finlandia, cuyo esquema educativo es tan ponderado por las autoridades argentinas de este rubro, la escolaridad se inicia después de los seis años, aunque los chicos en sus hogares desarrollan distintas actividades relacionadas con el aprendizaje.
“Los países con excelentes niveles educativos sin escolarización temprana obligatoria son países muy diferentes al nuestro: países desarrollados, con bajas tasas de pobreza, marginalidad, desempleo y desigualdad”, argumenta Igarzábal. Aunque, repasa algunas “experiencias internacionales exitosas, como las de las Perry Schools y el Abecedarian Project, de los Estados Unidos, donde se popularizó la idea de que la inserción temprana repercute en mejores desempeños”.
Igarzábal concluye que “no se puede asumir que las mejoras en los desempeños se dieron automáticamente por el hecho de que los estudiantes fueran antes a la escuela. Por eso, el desafío es aumentar la oferta pero sin descuidar la calidad. La oferta por sí misma no garantiza mejores desempeños.
Fuente: surenio