El embarazo de una niña forzó la adhesión de Salta al protocolo de aborto no punible

La chica, de 10 años, dijo que había sido violada por su padrastro en el hospital al que su madre la había llevado por "dolores abdominales"; tiene cinco meses de gestación


El embarazo de una niña de apenas 10 años, que declaró ante el equipo de salud que su padrastro la violaba tras confirmarse la gestación de cinco meses, forzó ayer al gobierno de Salta a adherir al protocolo nacional de aborto no punible que rige desde 2015.
Aun cuando las autoridades provinciales informaron que la madre de la menor había optado por no interrumpir el embarazo, considerado de alto riesgo por la edad de la niña, hacia la noche de ayer un equipo interdisciplinario del Programa de Asistencia Integral a las Víctimas de Violencia había vuelto a tomar contacto con la mujer para informarle sobre la posibilidad de cambiar la decisión y optar por la interrupción legal del embarazo.
De acuerdo con la reconstrucción de lo sucedido, el miércoles 9 pasado la madre llevó a su hija a la guardia del Hospital Público Materno-infantil de la capital salteña. La consulta era por "dolores estomacales". Durante la ecografía abdominal, la médica que hacía el estudio detectó el embarazo, que estaba avanzado (19 semanas). Entonces la niña contó que su padrastro había abusado de ella.